Esta obra captura la profunda quietud y el misterio de la noche. El cuadro se centra en una imponente luna llena que domina el cielo, bañando la oscuridad con un resplandor dorado. La composición invita a la contemplación, sumergiendo al espectador en la atmósfera serena de un paisaje nocturno donde la luz y la sombra dialogan en silencio.
TÉCNICA: Acrílico sobre Madera.
MEDIDAS: 70 x 50 cm.